jueves, 13 de marzo de 2014

Homenaje a una gran deportista 
                                                

El pasado 8 de marzo se celebró un nuevo Día Internacional de la Mujer, conmemorado en reconocimiento y memoria de las mujeres obreras asesinadas al ser incendiada la fábrica textil donde realizaban huelga, reclamando por sus derechos. En este marco, este artículo significa un pequeño homenaje a la reconocida tenista argentina Mary Terán de Weiss.
Mary nació en la ciudad de Rosario, un 29 de enero del año 1918. Apenas con 7 años empezó a jugar al tenis y tiempo mas tarde cruzó a nado el río Paraná, toda una hazaña para una joven de 15 años. En el año 1940 conoció a Heraldo Weiss, campeón argentino y capitán del equipo de la Copa Davis, quien seria su futuro esposo.
En su historial deportivo Mary Terán disputó 1100 partidos internacionales de tenis, de los cuales ganó 832, entre singles y dobles.  De estos triunfos 28 fueron en certámenes internacionales, entre ellos el Plate de Wimbledon, uno de los más importantes. Fue número 1 de Argentina en los años 1941, 44, 46, 47 y 48. Además ganó dos medallas de oro y una de bronce en los primeros Juegos Deportivos Panamericanos disputados en Buenos Aires, en marzo de 1951. Hay que destacar que tanto ella como su esposo Heraldo, suscribieron al peronismo. Movimiento que significó una conquista importantísima en materia de derechos humanos y sociales que hasta entonces eran negados a la mayoría de las personas.
Fue nombrada asesora deportiva de la Municipalidad de Buenos Aires y vicepresidenta del Ateneo Deportivo Femenino "Eva Perón", cuya presidenta era la esgrimista Elsa Irigoyen. También fue encargada de “los campos deportivos del pueblo y para el pueblo”, en tierras del Parque Tres de Febrero de la Ciudad de Buenos Aires, que había sido recuperado por el municipio con la idea de popularizar el tenis, un deporte jugado por ese entonces por una reducida minoría elitista. Mary representó el primer intento por popularizar al llamado “deporte blanco” en Argentina, disciplina asociada a un ambiente excluyente donde las mujeres no eran tan reconocidas como los deportistas de sexo masculino. Esta rosarino revolucionó el mundo del deporte, rompiendo con la idea dominante instaurado en el seno del machismo que pregonaba que sólo los hombres podían ser reconocidos y destacarse en disciplinas deportivas.
Pero no todo fue color de rosas para Mary ni para su actividad como tenista. En el año 1955, con la imposición de la dictadura militar llevada a cabo por Aramburu su carrera se vio opacada. Al tener y defender ideas alineadas al justicialismo, que iban en contra con el gobierno de facto, fue prohibida de toda participación deportiva convirtiéndosela en perseguida política. Ese mismo año la Asociación Internacional de Tenis, dirigida por Enrique Morea, pidió que se la excluyera del circuito tenístico, en un afán de mantener al tenis como deporte elitista y exclusivo. Debido a este hecho debió irse a Uruguay exiliada. Tiempo más tarde, en un intento de volver a las canchas, muchos de sus rivales se opusieron al hecho de que vuelta al circuito, y se negaron a jugar contra la rosarina con el objetivo de que no acumulara puntaje en el ranking nacional.
La historia de esta gran deportista terminó de la peor manera. Pese a la vuelta de la Democracia a fines de 1983, Mary continuó siendo ignorada por el gobierno y los medios de comunicación. Golpeada por una profunda depresión sumada a la muerte reciente de su madre, se suicidó en 1984 a los 66 años de edad, arrojándose al vacío desde un departamento en la ciudad balnearia de Mar del Plata.

Esta es la historia de una extraordinaria tenista argentina que defendió con uñas y dientes sus ideas, y debido a esto fue proscripta, discriminada y censurada de sus derechos fundamentales. Fue una mujer que, como tantas otras perseguidas políticas, se convirtió en emblema de la lucha por los derechos humanos y la igualdad de género.



Integrantes: Patricio Barbieri, Camilo Alessandro 

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