jueves, 13 de marzo de 2014

El después del trágico temporal


Los habitantes de la ciudad de La Plata en abril de 2013 sufrieron una lluvia continua que provocó enormes inundaciones en distintos barrios. Hoy, a más de diez meses de aquel dramático episodio se visitó Ringuelet, una de las zonas afectadas por la inundación en busca de testimonios de los vecinos para saber qué fue lo que cambió en sus vidas desde aquella fecha hasta hoy.
Jesús Vila vive con sus padres en 3 entre 512 y 513 y fue uno de los miles de afectados por el temporal.  En su vivienda entró casi 1,50 m de agua.
¿Qué cambió en sus vidas luego de la inundación?
- Cambió todo. Porque te sentís indignado, todo el esfuerzo que hemos hecho durante años para lograr tener lo que teníamos, al mojarse se perdió. Tenemos que comenzar todo de nuevo y cuesta mucho.
¿El Estado los ha ayudado en algo?
- No, no nos ayudó en nada el Estado. Sólo vinieron unas personas que nos hicieron una encuesta pero no pasó nada más. Sólo recibimos colchones, ropa, agua y lavandina, pero por donaciones que se hacían en el Club Dardo Rocha.
A partir de la tragedia ¿Se han hecho obras hidráulicas por la zona?
- Hasta ahora no hemos visto obras como para que no vuelva a ocurrir otra inundación. Esto es lo que estamos esperando porque tanto nosotros como los vecinos tenemos miedo de que vuelva a ocurrir.
Jónatan Vera vive junto a su señora y sus dos hijos en 512 entre 5 y 6. Es otro de los afectados por la inundación. En su vivienda el agua llegó a medir 1,30 m.
¿Qué cambió en sus vidas luego de la inundación?
- Cambió mucho, porque perdimos todo económicamente y porque emocionalmente tuvimos que contenernos entre nosotros.
¿Recibieron alguna ayuda del Estado?
- El Estado no nos dio ayuda. Como no tuvimos medios para ir a buscar la mercadería que brindaban los centros, tomamos a nuestros hijos y fuimos hasta la casa de un familiar que no se inundó. Ahí nos brindaron comida, ropa y un techo para resguardarnos.
¿Pudieron recuperar algunos bienes que perdieron?
- Al perder todo no sabíamos por donde comenzar. Gracias a los vecinos y allegados pudimos recuperar una parte de las cosas, lo más esencial para empezar de nuevo. Por suerte, hoy  podemos estar bien, obvio que todavía sigue el miedo cuando caen dos o tres gotas. Siempre estamos alertas para no perder lo que pudimos comprar nuevamente con mucho esfuerzo.
- Referido al arroyo El Gato, ¿Vieron algún cambio?
- En el arroyo pusieron unas gomas inflables para juntar la mugre que la corriente trae pero no la retiran y queda ahí acumulada. Hay vecinos que en vez de usar cestos de basura usan el arroyo como cantera y tiran sus residuos allí, pareciera que no recuerdan el 2 de abril. Nos quejamos en la Delegación de Ringuelet que actúa en el momento, pero después pasan los meses y otra vez el arroyo está lleno de mugre.


Integrantes: Walter Venutti, Martin Detzel

Y la ayuda nunca llegó


Tras las inundaciones,  se habló demasiado sobre lo que respecta a las ayudas políticas. Ante esto  se realizó una investigación un poco más profunda de lo que brindaron los diarios. Durante  una entrevista telefónica con el delegado de Ringuelet de aquellos días, el señor Javier Nohaczewski, comentó lo siguiente.
Periodista: ¿Cómo ayudó la delegación?
JN: Nosotros el día 2 de abril de 2013, nos encontrábamos ayudando de todo tipo de formas posibles a nuestros vecinos, ya sea con alimentos no perecederos, como también en el momento en el que la localidad, prácticamente se encontraba bajo el agua. Sacamos la mayor cantidad de vecinos que podíamos y los llevamos a centros de evacuados.
Periodista: Los vecinos negaron ayuda, ¿Qué podes decir?
JN: En todo momento se brindó ayuda, muchos vecinos fueron trasladados. Pero aunque eran demasiados los evacuados, se trató de no dejar ninguno sin a la deriva.  Además hay que tener en cuenta que en aquel momento éramos una delegación con poco personal, y también estos trabajadores al vivir en Ringuelet, también estaban afectados.
P: ¿Cuántos muertos se registraron en la localidad?
JN: No tenemos un número exacto pero se calcula que fueron aproximadamente 73.
P: En la actualidad usted no es más el delegado, ¿Cuál fue la causa?
JN: Simplemente porque la gestión se terminó, hace seis meses.
Algunos de los vecinos de la zona  dieron sus palabras y expresaron lo siguiente:
Héctor Giaccio de la calle 517 entre 10 y 11 (53 años) dijo: “Acá no pasó nadie, ni la delegación de Ringuelet.  Solo me dieron un crédito los del Banco Hipotecario, por los daños que había tenido, porque se me metió 1,40 m de agua”. 
Por su parte, Roberto Sansiveri  de 11 entre 516 y 517 (60 años): “En esta cuadra, la delegación pasó muy pocas veces entregando bidones con lavandina. Lo recaudado fue entregado a las casitas de los chicos humildes.  También me anoté en noviembre en un subsidio  de $2500 que brindaba la delegación, pero nunca me entregaron nada”. “Los únicos que pasaron por acá fue la gente de La Cámpora”.
Otra vecina, Alicia Machado, que vive en la calle 517 entre 8 y 9 (65 años) sostuvo: “No, en el momento no. Fuimos todos los vecinos a la casa de la esquina que tiene un segundo piso. Estuvimos veinticinco personas, once perros y un gatito por 17 horas, hasta el mediodía del de 3 de abril, hasta que llegó un gomón de la Prefectura”. Además, dijo  “Aparecieron a los quince días, repartiendo folletos y un colchón que había solicitado; Vi pasar a gente de La Cámpora ayudando a los que más lo necesitaban”.
La disconformidad de los afectados es notoria, y se contrapone firmemente con lo expuesto por el ex delegado, los vecinos aseguran que no recibieron ningún tipo de ayuda con lo que respecta a la delegación, pero sí reconocen presencia de los partidos políticos.


 “Acá no paso nadie, ni la delegación de Ringuelet, lo único, me dieron un crédito los del Banco Hipotecario, por los daños que había tenido”


Integrantes: Christian Rodríguez, Javier Piazza, Nicolás Luengo, Juan Pablo Frapicchini
A casi un año de la tragedia del 2 de abril

Con el miedo a la expropiación


¿Hasta qué punto la afectó la inundación?
- Primero empezó la lluvia alrededor  de las 19 que concluyo a las 23. El agua caía de la planta alta hacia la baja escurriéndose por las paredes. Desde la puerta principal de mi casa, cubrí con toallas la del porche. Pero el agua ingresó y cubrió la puerta a 30 cm. Alrededor de las 4 nos despertó un ruido como si fuese una gotera. Cuando bajamos, el agua ya había ingresado al living y parte del comedor; también el baño que fue por donde ingresó toda el agua de la planta baja por las rejillas rebalsadas. A casa entraron unos 35 cm de agua.
¿Qué tipo de ayuda recibieron?
- Lo único que nos dieron recién el 4 de abril fue un frasco de lavandina y un tarrito con pastillas potabilizadoras de agua. Nada más, eso fue todo.
¿Que secuelas les dejó la inundación?
-Las más importantes son las psicológicas y después las materiales. El temor y alerta cada vez que llueve o que hay tormentas son inevitables. Si suceden durante la noche no se concilia el sueño. Pasamos por estados de angustia, nervios y no podemos dormir nuevamente hasta que la tormenta pase.
¿En qué momento toman conciencia de la magnitud de la inundación?
- Al principio pensé que me pasaba a mi sola en mi casa por estar a metros del arroyo y por no tener información. En mi casa no contábamos con medios de comunicación. Hasta que salimos de mi casa y ahí fue cuando vimos la gravedad de la situación. Cuando se reestablecieron las comunicaciones empezamos a recibir testimonios de familiares, nos contaban que el agua les había llegado casi a dos metros de altura. La hija de mi marido nos contó que hubo fallecidos en la cuadra de su casa.
¿Alguna inquietud o algo que te preocupe en la actualidad de tu barrio?
- Sí, lo que me preocupa en este momento es un proyecto que ya está aprobado en la Municipalidad. Consiste en ensanchar y profundizar el arroyo El Gato, para lo cual necesitan sacar a la gente que vive en ambos márgenes u orillas. El proyecto ya tiene prevista la construcción de 20 viviendas destinadas a estas personas. Lo que más me preocupa es la posibilidad de expropiación de terrenos para llevar a cabo la obra, por que los asentamientos pertenecen a terrenos fiscales y esa es la gente a la que trasladarían, pero los que somos propietarios perderíamos una parte o la totalidad de la propiedad. La sensación que me da es de doble pérdida, la del 2 de abril, y la que viene a futuro.

                                    
                                 El living de Laura hoy, afectado por la inundación

Integrantes: Hugo Macías, Nery Lozano, Abel Correa, Diego Fredes, Martin Lamberti
La Plata bajo el agua

La ciudad después de la guerra


María y Carlos viven en 8 y 519 del barrio de Ringuelet desde hace diez años, entre mates y emoción relataron su experiencia del día en que la ciudad quedó bajo el agua.
 - ¿Cuándo notaron que la situación podría ser más complicada de lo habitual?
Al principio no nos dimos cuenta de lo que pasaba. Generalmente cuando se larga a llover se inunda 9 y 519, y los vecinos ponen una especie de barrera, para que los autos no circulen por la calle, porque pueden quedar tapados por el agua. Cuando vimos que la lluvia no paraba supimos que nos podíamos inundar como nunca antes. Nos dimos cuenta que nos estábamos inundando porque del baño comenzó a brotar agua. La lluvia había parado hacía una hora y el agua subía.  Nos empezamos a desesperar
- ¿Qué hicieron?
Carlos, mis dos hijos y yo, con lo puesto y rezando, salimos de nuestro hogar. Mi mamá vive delante de mi casa, fuimos a buscarla y cuando llegamos el agua llegaba a la altura de su cama. Como estaba recién operada con mi marido la llevamos a lo de un vecino que tiene una casa de dos pisos. 
- ¿Pensaron que la situación podía empeorar?
Nos dimos cuenta que venía una catástrofe, era impresionante. Pasamos la madrugada sentados en una silla arriba de la mesa con una vecina, esperando que baje el agua. Escuchábamos los gritos de otros vecinos pidiendo ayuda. Sabíamos que lo peor estaba por venir. El problema no es perder una heladera o una cama, es perder todo.  
- ¿Cómo fue la mañana siguiente?
A las 6 de la mañana, con el agua a la cintura, mi marido fue a nuestra casa a ver si los perros estaban vivos. La casa estaba irreconocible. Había cosas florando, perdimos todo. Muchos años de trabajo terminaron tirados a la basura. Hoy todavía me pasa que mi hijo más chico me pide que le lea un cuento y dice “Ya sé, se los llevó el agua”. La inundación nos marcó a todos. Más tarde, cerca de las 11 de la mañana, Carlos y yo nos miramos: el agua no había bajado. 
- ¿Sabían que la ciudad estaba bajo el agua?
Pensamos que se había inundado Ringuelet porque el arroyo El Gato había desbordado. No éramos conscientes de lo que había sucedido. A través del boca en boca, nos enteramos que no éramos los únicos afectados. También supimos que uno de nuestros vecinos había muerto. Era la ciudad después de una guerra. 
- ¿La gente se solidarizó con ustedes?
Nos ayudamos entre los vecinos sin ponernos la camiseta de ningún equipo. También tuvimos ayuda de nuestros amigos y de gente desconocida que se acercaba al barrio para ayudar. Era como un trueque. Vos dabas una frazada y te lo cambiaban por lavandina,  así con todo.  Unos vecinos que pasaron a preguntarnos si necesitábamos algo nos dieron un colchón que estaba mojado. Lo aceptamos y pusimos a secar al sol. En ese momento caímos en la cuenta de que nuestra cama se la había llevado la corriente. Fue angustiante. Dos días después llegó Gendarmería al barrio y nos dio una gran mano. Entraban a las casas y preguntaban qué necesitábamos. Nos brindaron apoyo psicológico muy importante para poder afrontar la situación.  
A un año de la inundación cada vez que llueve María y Carlos miran el patio de su casa e imaginan lo peor. Piensan que no están preparados para otra desgracia.

Integrantes: Alexis Igal, Pedro Ripamonti, Camilo Alessandro, Manuela Giovannetti, Luis Ramírez


Actuaron desde las primeras horas del diluvio

Labor de rescatistas redujo cifra de víctimas

Eran las 16 hs del sábado 22 de febrero, el barrio de Ringuelet estaba desolado. A lo lejos se divisaba un puente, los semáforos funcionaban sin que ningún vehículo los cruzara, las casas bajas parecían una pintura, todo se veía quieto. De fondo y débilmente se escuchaba la bocina del tren que pasaba. El sol golpeaba alguna que otra casa de alto y en algún lugar había dos personas que darían testimonio de lo ocurrido ese 2 de abril trágico e inolvidable.
Un panorama totalmente devastado habitó las calles de la ciudad, transformadas en ríos, personas atrapadas, evacuados y viviendas con hasta dos metros de agua, eran algunas de las escenas que se vieron el 2 de abril.
En el medio de la tristeza y el drama, están las historias. Las de aquellos que fueron gravemente afectados, otros que lo vivieron pero no les tocó en primera persona y también los que ayudaron y rescataron. Tal es el caso de Gustavo Javier De Luca, peluquero que tiene su local en la esquina de 7 y 514, que aún con el dolor latente relata lo que ocurrió aquella jornada: “Empezó a llover y me fui a la casa de mi viejo. Lo primero que hice fue agarrar un gomón que él tiene porque es pescador, salí con un amigo y mi cuñado. Las calles eran cualquier cosa, el arroyo se había desbordado. Encontramos a una familia cerca de las vías, una pareja con un  bebé recién nacido. Los subimos al gomón y los llevamos hasta la estación de servicio de 7 y 511, que se había transformado en un centro de evacuados. En el camino veía que andaban dos o tres gomones más”. También agregó que “pasaban las horas y notaba que el agua no corría, estaba estancada y recién cerca del mediodía empezó a bajar como si hubiesen sacado un tapón”, con un gesto de asombro. 
Otros de los testimonios fue el del rescatista Juan Pablo Ruiz Villondo, apodado El Brujo. Tiene un  polirrubro, en 7 entre 513 y 514 y se presenta mostrando diarios de esa época donde aparece junto a su kayak en el diario El Día y en el diario La Nación. Contó que ya había sufrido una inundación en 2008 en El Rincón, Villa Elisa, donde el agua le había llegado hasta el techo y estuvo en una canoa toda la noche. Sobre la inundación del 2 de abril expresó “Vi que el agua no bajaba, fui a buscar a mi viejo que vive a la vuelta de mi casa y con uno de mis hermanos lo llevamos a la casa de mi otro hermano que no se había inundado. Cuando volví, salí en el kayak y con una soga a sacar gente. Siento que fue algo sobrenatural, no entiendo cómo hice para estar tantas horas remando, hacía mucho frío. Exactamente no 
recuerdo a cuántas personas ayudé, sé que fueron muchas. Gente mayor, chicas embarazadas, bebés y nenes chiquitos. Los subía y los llevaba a la delegación. Era muy desesperante, escuché gritos toda la noche de gente que pedía ayuda. El agua estaba estancada, veía pasar chapas, autos, troncos, entre otras cosas. Arranqué a las diez de la noche y tuve que parar a las dos de la tarde del día siguiente porque tenía hipotermia, pero yo quería seguir”, concluyó todavía apenado por no haber podido ayudar a más vecinos.
Gracias a la fundamental labor de personas como Gustavo y Juan Pablo, Ringuelet hoy no lamenta un mayor número de víctimas.



                                    Juan Pablo recuerda uno de los momentos del rescate

Integrantes: Silvia Ricardo, Patricio Barbieri, Julio Arroyave, Agustina Correa


Homenaje a una gran deportista 
                                                

El pasado 8 de marzo se celebró un nuevo Día Internacional de la Mujer, conmemorado en reconocimiento y memoria de las mujeres obreras asesinadas al ser incendiada la fábrica textil donde realizaban huelga, reclamando por sus derechos. En este marco, este artículo significa un pequeño homenaje a la reconocida tenista argentina Mary Terán de Weiss.
Mary nació en la ciudad de Rosario, un 29 de enero del año 1918. Apenas con 7 años empezó a jugar al tenis y tiempo mas tarde cruzó a nado el río Paraná, toda una hazaña para una joven de 15 años. En el año 1940 conoció a Heraldo Weiss, campeón argentino y capitán del equipo de la Copa Davis, quien seria su futuro esposo.
En su historial deportivo Mary Terán disputó 1100 partidos internacionales de tenis, de los cuales ganó 832, entre singles y dobles.  De estos triunfos 28 fueron en certámenes internacionales, entre ellos el Plate de Wimbledon, uno de los más importantes. Fue número 1 de Argentina en los años 1941, 44, 46, 47 y 48. Además ganó dos medallas de oro y una de bronce en los primeros Juegos Deportivos Panamericanos disputados en Buenos Aires, en marzo de 1951. Hay que destacar que tanto ella como su esposo Heraldo, suscribieron al peronismo. Movimiento que significó una conquista importantísima en materia de derechos humanos y sociales que hasta entonces eran negados a la mayoría de las personas.
Fue nombrada asesora deportiva de la Municipalidad de Buenos Aires y vicepresidenta del Ateneo Deportivo Femenino "Eva Perón", cuya presidenta era la esgrimista Elsa Irigoyen. También fue encargada de “los campos deportivos del pueblo y para el pueblo”, en tierras del Parque Tres de Febrero de la Ciudad de Buenos Aires, que había sido recuperado por el municipio con la idea de popularizar el tenis, un deporte jugado por ese entonces por una reducida minoría elitista. Mary representó el primer intento por popularizar al llamado “deporte blanco” en Argentina, disciplina asociada a un ambiente excluyente donde las mujeres no eran tan reconocidas como los deportistas de sexo masculino. Esta rosarino revolucionó el mundo del deporte, rompiendo con la idea dominante instaurado en el seno del machismo que pregonaba que sólo los hombres podían ser reconocidos y destacarse en disciplinas deportivas.
Pero no todo fue color de rosas para Mary ni para su actividad como tenista. En el año 1955, con la imposición de la dictadura militar llevada a cabo por Aramburu su carrera se vio opacada. Al tener y defender ideas alineadas al justicialismo, que iban en contra con el gobierno de facto, fue prohibida de toda participación deportiva convirtiéndosela en perseguida política. Ese mismo año la Asociación Internacional de Tenis, dirigida por Enrique Morea, pidió que se la excluyera del circuito tenístico, en un afán de mantener al tenis como deporte elitista y exclusivo. Debido a este hecho debió irse a Uruguay exiliada. Tiempo más tarde, en un intento de volver a las canchas, muchos de sus rivales se opusieron al hecho de que vuelta al circuito, y se negaron a jugar contra la rosarina con el objetivo de que no acumulara puntaje en el ranking nacional.
La historia de esta gran deportista terminó de la peor manera. Pese a la vuelta de la Democracia a fines de 1983, Mary continuó siendo ignorada por el gobierno y los medios de comunicación. Golpeada por una profunda depresión sumada a la muerte reciente de su madre, se suicidó en 1984 a los 66 años de edad, arrojándose al vacío desde un departamento en la ciudad balnearia de Mar del Plata.

Esta es la historia de una extraordinaria tenista argentina que defendió con uñas y dientes sus ideas, y debido a esto fue proscripta, discriminada y censurada de sus derechos fundamentales. Fue una mujer que, como tantas otras perseguidas políticas, se convirtió en emblema de la lucha por los derechos humanos y la igualdad de género.



Integrantes: Patricio Barbieri, Camilo Alessandro 
Las reflexiones de Gabriela Cerruti y Cynthia García

Gabriela Cerruti, comenzó hablando del rol de la mujer, en la situación de inferioridad antes los hombres y las relaciones de poderes que atraviesan el tiempo hasta de forma cultural, y citó el ejemplo naturalizado de la mujer condicionada exclusivamente a las labores de la casa, como lavar, limpiar, cocinar, etcétera.
También, se refirió a la desigualdad laboral para con la mujer, que en ocaciones, ante un mismo trabajo, menor salario perciben.
 A su vez, mostró preocupación sobre la existente violencia de género, ya qué el femicidio es la mayor causa de muerte en la ciudad de Buenos Aires, y brindó el dato de que en el último año aumentaron en un 13% las víctimas fatales.
Además, criticó la falta de salud pública para los abortos ya que considera que debería votarse la ley de la despenalizacion, argumentándolo con la gran cantidad de muertes que sufren las mujeres a causa de los abortos clandestinos.
Para finalizar, opinó sobre la Ley de cupos femeninos, que actualmente, el mínimo es del 30% pero que apenas se sobrepasa ese porcentaje en Argentina. Cerró pidiendo por la igualdad en los derechos y obligaciones.
Por otra parte, Cynthia García, dijo que el planteo por la igualdad debe ser tomado con gran importancia, tanto por los hombres como las mujeres. Habló del rol de la mujer en el ámbito social y destacó que "la mujer también tiene que participar de las cosas más importantes, y no sólo en las banales". Además criticó los concursos de belleza por el estereotipo en los que se centra a la mujer, cosificandola, alegando esto de "muy machista".
También, hizo reivindicación de las políticas públicas inclusivas, que son un conjunto de acciones y decisiones encaminadas a solucionar los problemas de las comunidades, dándole el visto bueno al plan Progresar, que incluirá a muchas mujeres que deseaban estudiar, y que, las que sean madres, tendrán la posibilidad de dejar sus hijos en una guardería si fuera necesario. Se refirió también a algo que la ofende, los chistes que denigran a la mujer, que fortalecen al machismo vigente. Sus últimas palabras dieron lugar a los delitos sexuales durante la dictadura militar, ejercido por el poder, que recién ahora se empiezan a investigar estos casos, y habla de que las mujeres que sufrieron de ello no podían contarlo por temor o vergüenza, necesitaban de una o varias víctimas a su lado para contar los hechos atroces. Entregó el micrófono dando un consejo a las madres y a las futuras "No debemos crear hijos machistas".


Integrantes: Martín Lamberti, Abel Correa